Estos encuentros con la muerte comienzan a fastidiarme. Primero mi tía, que aunque ya sabíamos que se nos iría en algún muy prontito, el dolor no deja de ser fuerte y cíclico. Luego, mi amiga a quién asesinaron (y lo dijo sin pelos en la lengua) cuando iba a cubrir una noticia allá por el norte. De ahí adelante, a todo mundo le ha pasado cosas: que la mamá que el papá que el hermano... Cada vez que contestaba el teléfono era para que algún familiar o amiga/o me diera una mala noticia....
Y diay, de mal en mal me llegó el turno a mí. Aunque por suerte, aún estoy aquí para contarla, eso porque llevaba el cinturón, sino me hubiera matado. Ahora que con la bolsa de aire nunca se sabe, porque a mí en lugar de salvarme la vida (quizá si me la salvó) casi me la quita porque como quedé consumida entre el volante por poco y me ahogo.
En todo caso, la certeza que tengo es que después de un accidente como ese la vida le cambia a una. Ya no quiero la moto que pensaba comprarme el otro mes, cuando repare el carro mejor le pongo seguros totales... Además, una aprende a valorar más las cosas.
Claro que la cabeza está llena de cosas. No puedo creer que tenga tanta mala suerte en la vida, porque juro que soy la única persona que ha tenido dos accidentes en la misma semana... aunque salí viva de ambos, esa debe ser la buena suerte.
La cosa es que, tan mala no creo que sea. Digo, trabajo con DH, hago cabildeo, seis días de la semana me la paso viajando y trabajando en zonas alejadas del país como Talamanca Alta y la barra del Colorado, no robo, no fumo y no tomo (claro que con las toñas hago un paréntesis jejeje), no recuerdo haberme robado algo y trato de ser respetuosa y honesta cada vez que puedo. Y sin embargo, sigo pensando que casi me voy en la tira aunque a más de un idiotita debería tocarle antes que a mí. No se, reflexiones que una se hace.
¿Será que si ese día hubiera tomado otra ruta o me hubiera brincado el semáforo en amarillo no me habría pasado nada?.... medio minuto más tarde que hubiera pasado por ahí y el imbécil que se brincó el alto no me hubiera dado, por lo menos no de frente y el guamaso habría sido menor...
¿Me habría pasado lo mismo si hubiera ido en moto?.... porque fijo me habría matado, pero a esa hora ya habría pasado por ahí de manera que no me hubiera encontrado con esa microbus.
Hoy amanecí que me duele todo, como al país. Y la otra semana celebramos el el día por la no violencia contra las mujeres, así que estoy haciendo ejercicios a ver si puedo ir. Eso, si el cuello que tengo puesto no termina de matarme del dolor, porque estoy segura que me dolía menos cuando no lo tenía que ahora que me lo pusieron hasta que vea al especialista.
A todo esto, sigo esperando que el caballero que me colisionó aparezca y se haga responsable... tengo 8 más para declarar. Por suerte existe Telemec y la pagina del registro!
Al menos, ahora que tengo vacaciones forzosas podré sentarme a leer esos libritos que me compre hace semanas y no he podido empezar y los que traje del Salvador, donde mi amiga Tania viene saliendo de una enfermedad terrible. No, si es que la mala racha se nos vino a todas encima. Dos días antes de mi accidente, mi amiga Vivi llamo para preguntarme si todo estaba bien porque habían pasado mil cosas, y Pao estaba piensa que piensa el jueves del choque...
Que va, esas conexiones avisan! Espero que ya no pase nada más, esos paseos en ambulancia no son divertidos, y dos en una misma semana son suficientes. Por las dudas mi abuela me trajo un galón de agua bendita para bañarme.
Y diay, de mal en mal me llegó el turno a mí. Aunque por suerte, aún estoy aquí para contarla, eso porque llevaba el cinturón, sino me hubiera matado. Ahora que con la bolsa de aire nunca se sabe, porque a mí en lugar de salvarme la vida (quizá si me la salvó) casi me la quita porque como quedé consumida entre el volante por poco y me ahogo.
En todo caso, la certeza que tengo es que después de un accidente como ese la vida le cambia a una. Ya no quiero la moto que pensaba comprarme el otro mes, cuando repare el carro mejor le pongo seguros totales... Además, una aprende a valorar más las cosas.
Claro que la cabeza está llena de cosas. No puedo creer que tenga tanta mala suerte en la vida, porque juro que soy la única persona que ha tenido dos accidentes en la misma semana... aunque salí viva de ambos, esa debe ser la buena suerte.
La cosa es que, tan mala no creo que sea. Digo, trabajo con DH, hago cabildeo, seis días de la semana me la paso viajando y trabajando en zonas alejadas del país como Talamanca Alta y la barra del Colorado, no robo, no fumo y no tomo (claro que con las toñas hago un paréntesis jejeje), no recuerdo haberme robado algo y trato de ser respetuosa y honesta cada vez que puedo. Y sin embargo, sigo pensando que casi me voy en la tira aunque a más de un idiotita debería tocarle antes que a mí. No se, reflexiones que una se hace.
¿Será que si ese día hubiera tomado otra ruta o me hubiera brincado el semáforo en amarillo no me habría pasado nada?.... medio minuto más tarde que hubiera pasado por ahí y el imbécil que se brincó el alto no me hubiera dado, por lo menos no de frente y el guamaso habría sido menor...
¿Me habría pasado lo mismo si hubiera ido en moto?.... porque fijo me habría matado, pero a esa hora ya habría pasado por ahí de manera que no me hubiera encontrado con esa microbus.
Hoy amanecí que me duele todo, como al país. Y la otra semana celebramos el el día por la no violencia contra las mujeres, así que estoy haciendo ejercicios a ver si puedo ir. Eso, si el cuello que tengo puesto no termina de matarme del dolor, porque estoy segura que me dolía menos cuando no lo tenía que ahora que me lo pusieron hasta que vea al especialista.
A todo esto, sigo esperando que el caballero que me colisionó aparezca y se haga responsable... tengo 8 más para declarar. Por suerte existe Telemec y la pagina del registro!
Al menos, ahora que tengo vacaciones forzosas podré sentarme a leer esos libritos que me compre hace semanas y no he podido empezar y los que traje del Salvador, donde mi amiga Tania viene saliendo de una enfermedad terrible. No, si es que la mala racha se nos vino a todas encima. Dos días antes de mi accidente, mi amiga Vivi llamo para preguntarme si todo estaba bien porque habían pasado mil cosas, y Pao estaba piensa que piensa el jueves del choque...
Que va, esas conexiones avisan! Espero que ya no pase nada más, esos paseos en ambulancia no son divertidos, y dos en una misma semana son suficientes. Por las dudas mi abuela me trajo un galón de agua bendita para bañarme.

3 comentarios:
Cosita bella pero que cosas te pasan... pobrecita :S
Espero que Diosito te bendiga mucho y que de ahora en adelante sigas mejor!!
Un abrazo a la distancia .
Cuidate mucho!!
:*
Gracias cosita bella!
Un gran abrazo amiga
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